
Las caras de Bélmez son un fenómeno que se produce desde 1971 en el suelo de la casa de Calle Real, número 5 relativo a MarÃa Gómez Cámarafallecido el 3 de Febrero del 2004 a los 85 años de edad. Mientras algunos lo consideran el fenómeno paranormal más importante en la historia de España otros estudiosos y expertos lo han descartado y señalado como un verdadero fraude.
Toda esta historia que aún sigue alimentando los medios apasionados por la noticia y muchos detractores en la cola, se inicia el noviembre de 1971 cuando aparece publicado en uno de los diarios locales. MarÃa Gómez Cámara afirmaba que en el cemento de su cocina apareció una gran mancha presentada en forma de rostro humano. Tras esto acudió a avisar a sus vecinas sobre aquel extraño suceso que acabó extendiéndose entre vecinos.
Se trataba del primer rostro de “Las caras de Bélmez” y en él se podÃa ver la figura de un varón de ojos y boca abiertos y unos trazos oscuros que simulaban sus bigotes. Conforme avanzaron los dÃas nuevas caras comenzaron a aparecer por toda la casa que se sumaron al primer rostro mencionado. Estos rostros aparecÃan y desaparecÃan o incluso llegaban a transformarse en nuevos rostros. Aún hoy se sigue viendo, supuestamente, la metamorfosis y los cambios en todas esas caras de la vivienda.
Ante este fenómeno extraño, muchos periódicos sensacionalistas y también algunos de gran relevancia, se hicieron eco de esta noticia con posiciones divergentes: mientras unos defendÃan la veracidad de los hechos, otros periódicos actuaban de forma despectiva e incluso lo señalaban como fraude de masas.
Su repercusión mediática condujo a famosos personajes y expertos de la parapsicologÃa a acudir a aquel lugar para realizar sus investigaciones sobre el gran misterio. Entre ellos destacan German de Argumosa y Hans Bender.
Tras varios meses, uno de los periódicos hizo públicos los análisis sobre las caras que, supuestamente, fueron pintadas con nitrato y cloruro de plata, un método que hacer que los rostros aparezcan al tiempo de haber sido pintados. En un nuevo análisis posterior, se refutaba este primer análisis.

















































