
“Consumada la conquista -comentan los cronistas de Indias- y poco más o menos pasada la media noche, principalmente en el momento que habÃa luna, los habitantes de la gran ciudad de México despertaban espantados al oÃr, en la calle, tristes gemidos lanzados por una mujer a quien afligÃa sin duda, honda pena moral o tremendo dolor fÃsico.
Las primeras noches, los vecinos contentábanse con persignarse o santiguarse, al oir aquellos lúgubres gemidos que eran, según ellos, de ánima del otro mundo; pero fueron tantos y repetidos y se prolongaron por tanto tiempo, que algunos osados y despreocupados, quisieron cerciorarse con sus propios ojos qué era aquello; y primero desde las puertas entornadas, de las ventanas o balcones, y enseguida atreviéndose a salir por las calles, conseguiron ver a la que, en el silencio de las obscuras noches o en aquellas
en que la luz pálida y transparente de la luna caÃa como un manto vaporoso sobre las altas torres, los techos y tejados y las calles, lanzaba agudos y tristÃsimos gemidos”. Este es el inicio de una leyenda que se prolonga desde la conquista de México hasta nuestros dÃas. “La Llorona” es un ser espectral, al estilo de la española “Santa Compaña”, que vaga por los caminos de todo el paÃs azteca, dejándose ver por algunos vivos que tienen la fortuna de presenciar tan insólita aparición… o infortunio.
La aparición de “La Llorona” como otras criaturas espectrales del folclore mexicano ha contribuido enormemente en la particular concepción que los mexicanos tienen de la muerte y del más allá. Y es que la visión de esa mujer espectral causa un profundo pánico e impotencia a todos los que aseguran haberla visto. Mundo Misterioso ha tenido la oportunidad de recoger en diferentes puntos de México testimonios reales, y recientes, de la aparición.
Gloria Rosa Pérez, vecina del pueblo de Ameca-Ameca, nos narraba luego su escalofriante experiencia:
“Cuando tenÃa 10 añitos, mi abuela y yo asistimos al velatorio de una vecina. Al volver a casa, por el camino del pueblo (Ameca-Ameca) oÃmos un ruido y la abuela me comentó que me voltease a ver quien venÃa, y vi a una mujer vestida de blanco, con el pelo suelto, volando sobre el camino. La mujer volaba hacia nosotros pero no llego a alcanzarnos en ningún momento. Al llegar junto a un árbol se detuvo y luego pues empezó a gritar. Y de pronto desapareció en el aire…”
Otro de los casos contemporáneos de la aparición de “La Llorona”, que recopilamos personalmente en México, nos llega de labios de un testigo radicalmente opuesto a Gloria Rosa Pérez. Se trata de la experiencia de Alberto Islas, ex-policÃa judicial, hombre de clase social y cultural media alta, que nos recibe en su domicilio de la Colonia Miguel Hidalgo, en la periferia del Distrito Federal.
“Yo estaba con mi novia, hace ya muchos años, y la habÃa acompañado a casa para dessolicitarnos después de una tarde paseando y, en fin, lo que hacen todos los novios. Ya habÃa anochecido, y yo acababa de dejarla en la puerta de su casa, y luego pues la vi. Era una mujer, de unos treinta o cuarenta años. Llevaba un vestido blanco muy holgado, y semitrasparente. TenÃa el cabello suelto, y negro como el azabache. Estaba como flotando y de pronto empezó a gritar. Eran unos gritos espeluznantes, unos lamentos de verdad sobrecogedores… y de pronto desapareció en la noche. Como si la hubiesen jalado desde el más allá…”
La tradición de “La Llorona” tiene sus raÃces en la mitologÃa de los antiguos mexicanos. Sahagún, en su Historia (libro 1º, Cap. IV), habla de la diosa Cihuacoatl, la cual “aparecÃa muchas veces como una señora compuesta con unos atavÃos como se usan en Palacio; decÃan además que de noche voceaba y bramaba en el aire… Los atavÃos con que esta mujer aparecÃa eran blancos, y los cabellos los tocaba de manera, que tenÃa como unos cornezuelos cruzados sobre la frente”. Nos encontramos, por tanto, ante un episodio viviente, actualizado y totalmente real para sus protagonistas, del antiquÃsimo folclore mexica hecho carne… eso si, carne espectral…
Fuente: todofantasmas.com

















































